¿Qué es la empatía?
Hablamos mucho de empatía...pero, ¿sabes realmente que es la empatía y por qué es tan importante para el ser humano y su vida social? Hoy queremos dedicar el artículo a la empatía, característica tan propia del ser humano y que nos hace ser como somos.
La empatía se define como la capacidad de comprender los sentimientos y las emociones de los demás, así como en asumir como propio el punto de vista de los demás. Por tanto posee componentes tanto cognitivos como emocionales formando un conjunto de variables relacionados con la sensibilidad hacia los otros.
Aunque puede confundirse con compasión o altruismo, ninguno de estos conceptos hace referencia a la habilidad mental y afectiva de ponerse en la situación emocional del otro.
Desarrollo de la empatía
La propia vida o historia emocional del individuo afecta al desarrollo de la empatía, favoreciendo o no su correcta evolución.
Infancias traumáticas donde el cerebro se limitan a sobrevivir no permite su desarrollo, mientras que vivir una niñez en un entorno seguro y con cariño, donde se practique o se ejercite esta capacidad si lo facilitan de un modo paulatino. Y es que la empatía no es un proceso automático que informa sobre los sentimientos del otro, sino algo que va creciendo y mejorando a partir de la práctica desde edades tempranas.
Empatía afectiva y cognitiva
La empatía esta formada por dos dimensiones independientes entre sí y que correlacionan entre ellas. La empatía emocional y la empatía cognitiva.
La primera de ella la empatía emocional es la capacidad de poder sentir las emociones que sienten los demás, alegría, tristeza, miedo, ira...etc.
Mientras que la empatía cognitiva es poder conocer el estado mental del otro incluyendo la imaginación, en otras palabras, es la empatía cognitiva la que nos permite situarnos en la posición del otro y adoptando su punto de vista. Viendo la situación desde su perspectiva y entendiendo sus motivaciones y comportamientos.
Características de una persona empática
Una persona empática es alguien con la capacidad para entender y sentir los sentimientos de los demás, pero que no tiene porque involucrarse en una situación que no va con él.
Es una persona que le gusta escuchar a los otros, pero no solo se limita a oír. También analiza lo que sienten en función de cómo lo está contando. El cómo y el por qué, les ayuda a ponerse en el lugar del otro.
En tercer lugar son personas que cuando escuchan a las partes implicadas en un conflicto, entienden a todos e intentan encontrar respuestas intermedias.
En cuarto lugar aceptan las decisiones que toman los otros con facilidad pues saben como se sienten y porque razón actúan de ese modo.
Hablan con respeto, son cuidadosas en su forma de expresar sus emociones, ya que saben que pueden dañar con las palabras o con la forma de decirlo. Son conscientes que cada persona es diferente y su personalidad, circunstancias y necesidades son distintas.
Por todo ello podemos decir que son personas con una alta inteligencia emocional, lo cual les ayuda a disfrutar de una buena salud mental y bienestar emocional.
Ventajas de la empatía
Cuando somos personas con empatía y escuchamos a alguien validamos emocionalmente la experiencia y emoción de dicha persona. Con lo que ayudamos a que el otro se exprese con total seguridad y tranquilidad, haciendo sentir que lo que le ocurre es natural. Por tanto la empatía fomenta la compresión entre seres humanos y una comunicación efectiva de nuestras preocupaciones o problemas construyendo relaciones interpersonales íntimas y de calidad. Gracias a la escucha activa y conexión emocional se ofrece un gran apoyo emocional.
Las personas empáticas crean redes sociales donde apoyarse en momentos difíciles o simplemente con quienes disfrutar la vida con toda su intensidad. Debido a esta capacidad el ser humano ha podido desarrollar la inteligencia emocional que le ha permitido crear sociedades, desde primitivas tribus hasta las sofisticadas sociedades de hoy.
¿Qué pasa cuando se carece de empatía?
Las personas que carecen de empatía sufren de psicopatía, es decir, no son capaces de ponerse en el lugar del otro. Por ello no sienten culpa ni remordimientos si toman una decisión o realizan una conducta donde infringen algún tipo de daño a otras personas.
También ocurre en personas con rasgos narcisistas, los cuales al igual que los psicópatas debido a factores genéticos y ambientales desde edades tempranas no han desarrollado conexión emocional con otras personas y se acaba consolidando como rasgo de personalidad en la edad adulta. Tanto en psicopatías como en narcisismo hay una gran carencia de empatía.
Pero incluso en estas ocasiones el cerebro humano tiene la capacidad de seguir creciendo y mejorando su inteligencia emocional, en terapia es posible realizar ejercicios para el desarrollo de esta capacidad.Leer artículo "Inteligencia emocional" Y es que son muchos los beneficios que aporta esta habilidad a cada uno de nosotros, tanto para el bienestar emocional de las personas que nos rodean como para la propia persona que la posee.

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