Pensamientos catastróficos y funcionamiento nocturno del cerebro
¿Has notado que cuando llega la noche te encuentras con mayor ansiedad, pensamientos catastrofistas, preocupación sobre futuros planes, tareas pendientes y problemas personales, familiares o profesionales?
Si, ciertamente por la noche existen unos cambios cerebrales, por ello gran parte de la población adulta nota los efectos de estos cambio cognitivos a esas horas del día.
Cambios de funcionamiento del cerebro
Cuando llega la noche nuestro cerebro sufre modificaciones en ciertas áreas cerebrales, pasemos a ver la anotomía de este órgano. El cerebro está formado por diferentes estructuras organizadas en tres sistemas de gran importancia: Sistema reptiliano, sistema límbico y neocórtex o corteza prefrontal.
Mientras el cerebro reptiliano, el cual compartimos con el resto de seres vivos ( reptiles, anfibios, peces como mamíferos) y que se encuentra en la base del cerebro es el responsable del funcionamiento básico del organismo: Digestión, respiración, temperatura corporal, sistema endocrino, entre otros.
El sistema límbico o cerebro emocional, es el responsable de los sentimientos. Entre sus órganos principales están la amígdala, dicha estructura cuando se activa genera el “secuestro de la amígdala” y con ello el individuo entra en ira o enfado. Y tras un trauma y ciertos eventos es el responsable del miedo y ansiedad.
Y neocórtex, el cual se encuentra en la zona más externa del cerebro. De esta área podemos decir que es el cerebro racional, ya que es esta parte del cerebro donde reside la lógica, la toma de decisiones, la planificación y demás procesos más avanzados únicamente pertenecientes al homo sapiens.
Pues bien cuando llega la noche el neocórtex reduce su actividad y toma el control la amígdala. Por ello mientras el cerebro racional por el día esta activado regulando las emociones y la toma de decisiones, por la noche ya no tenemos su ayuda para interpretar la realidad con perspectiva y equilibrio.
Cambio de la química del cerebro: Neurotransmisores y hormonas
Como decíamos durante la noche cambia la actividad o funcionamiento de nuestra mente, pero no solamente eso. También hay un cambio en la producción de hormonas y neurotransmisores.
Entre algunos neurotransmisores que modifican su producción: Aumento de la producción de melatonina, disminución de la de serotonina, entre otros cambios, con las consecuencias en la autorregulación emocional que esto conlleva.
Consecuencias de los cambios cerebrales durante la noche
Debido a este desequilibrio que se crea en nuestros circuitos neuronales por la noche las preocupación se magnifican y parecen intensificarse. Incrementándose los pensamientos catastrofistas, apareciendo el estrés nocturno o ansiedad nocturna, la rumia o rumiación de pensamientos y favoreciendo el insomnio.
Durante el día los pensamientos podemos relativizarlos y nos sentimos más capaces de solucionarlos, ya que los problemas los vemos más pequeños e incluso triviales. Pero debido a estos cambios que el cerebro sufre para prepararse para el descanso y el sueño, las preocupaciones se hacen más grandes y peligrosos y por tanto es fácil catastrofizar, haciéndonos más vulnerables emocionalmente (mala gestión emocional).
Estudios científicos demuestran que todo ello dan lugar a un síndrome llamado “Ansiedad nocturna” y está relacionado con insomnio y trastorno del sueño.
Gestión emocional: Consejos
Ya que la perspectiva cambia, la amígdala toma el control, el cerebro racional se apaga y la gestión de las emociones es menos eficiente, no es aconsejable tomar decisiones.
Favorece el descanso físico y psicológico con rutinas de vida sana. El ejercicio y reposo adecuado ayudan a regular el equilibrio emocional. Así como cuidarse del abuso de pantallas o móviles. También es conveniente la exposición a la luz solar para regular los ritmos circadianos que regulan el sueño.
Todo ello cuidará tu salud mental, descendiendo tu nivel ansiedad nocturno (estrés nocturno) y mejorando los problemas con el insomnio.
Por último añadir que es conveniente relativiza lo que tu cerebro piensa. Si las preocupaciones te vienen a cierta hora no las tengas muy en cuenta, sabes que llegada la noche el cerebro exagera. Tu cerebro no puede evitarlo, pero TÚ si puedes evitar darle importancia.
Artículo escrito y revisado por Noemi Bartolomé Psicóloga| Graduada en psicología. Experta en terapia de pareja, dependencia emocional y autoestima. Trauma (EMDR).

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