Conflicto en familia

 

Padres, abuelos y nietos reunidos sonriendo

Todas las familias viven o han vivido un conflicto en algún momento de su historia. Hay problemas familiares que surgen por diferencia en los valores, por malentendidos o dinámicas que acaban cristalizando en discusiones, distanciamiento, ansiedad y problemas en el bienestar psicológico por parte de los miembros que conforman dicha familia.

Hoy queremos dedicar un espacio en nuestro blog a analizar las relaciones familiares para intentar transformar los vinculo intrafamiliares en algo más sanos, cercanos y funcionales.


El conflicto en la familia es inevitable

Lo primero que queremos dejar claro con nuestro artículo es que los problemas familiares son una parte más de las relaciones con nuestros familiares, padres, hijos, hermanos...Ya que cada miembro de la familia tiene diferente personalidad, preferencias, expectativas, etcétera, lo cual genera muchas fricciones.


Ejemplos de conflictos familiares

Discusiones por herencia o temas económicos.

Disputas en la crianza de los hijos, por valores distintos en la educación.

Falta de apoyo.

Choques entre generaciones padres-hijos, en especial durante la adolescencia.

Decisiones importantes.

Navidades en familia.


Causas de los conflictos de familia

Son muchos los factores o causas de los conflictos familiares, pero una de las más frecuentes es la comunicación o mejor dicho la dificultad en la comunicación, así como una incorrecta gestión de las emociones (enfado, tristeza, rabia...)

Si no expresamos nuestras opiniones o emociones por miedo o las expresamos sin respeto, vamos a generar muchos problemas o conflictos familiares. Sin olvidar que tratar o hablar a nuestros familiares mal y con faltas de respeto excusándonos en exceso de confianza fomenta dinámicas tóxicas lo cual favorece un ambiente desagradable con constantes tensiones, estrés y malestar.


Cómo gestionar los conflictos de familia.

Es imposible ignorar o intentar que no nos afecten los conflictos familiares y más cuando muchas veces ocurren y se sufre todos los días. Pero para intentar protegernos podemos aprender a gestionar las emociones, así como intentar interpretar lo que sucede de otra manera distinta.

Del mismo modo, como mencionábamos en el apartado anterior, podemos mejorar nuestra forma de comunicarnos. Hablando de una forma más constructiva y respetuosa, utilizando una comunicación no agresiva. Es decir, evitar reproches, culpas y ataques personales, comunicándonos de un modo honesto y asertivo. 


Técnicas de resolución de conflictos familiares

Intentar resolver o no generar nuevos problemas familiares implica esfuerzo diario por parte de todos los miembros de la familia.

Si nos esforzamos conscientemente en escuchar para comprender mejor las necesidades de los otros acercaremos distancias y además evitaremos malentendidos.

Practicar la asertividad, la empatía y técnicas de negociación nos ayudará a encontrar puntos en común y evitar escalar en violencia o agresividad verbal y en sentimientos de rabia e ira.


Mejorar la autoestima y reducir conflictos de familia

Pero no debemos olvidar que además de cuidar nuestra forma de comunicarnos, identificar y gestionar nuestras emociones, debemos cuidar y mejorar nuestra autoestima.

El sentimiento o miedo de no ser suficiente también puede ser fuente de malestar o ansiedad ya que si no confías o crees en ti mismo es difícil establecer limites y priorizar nuestro bienestar psicológico y mental. Tomar distancia es una buena forma de protegerte.


Conflictos familiares en Navidad

Queremos dedicarle un apartado propio a los conflictos en navidades. Y es que son una fechas donde suelen existir por diferentes motivos situaciones tensas y/o discusiones.


Tener un nivel bajas de expectativas, evitar reproches o algunos temas de conversación y elegir el asiento adecuado en la mesa pueden ser algunas claves para hacer más llevaderas estas fiestas. Un buen truco también es tratar de fortalecer los lazos, buscamos actividades para pasar un rato divertido, intentando crear nuevos recuerdos positivos que involucren a todos los miembros de la familia.

Son muchas estrategias y herramientas las que podemos usar para hacer más llevaderas las reuniones familiares o la convivencia en el hogar. Lo importante es analizar los diferentes factores que influyen en las dinámicas para así poder intervenir convenientemente y mejorar el bienestar psicológico y emocional.

Artículo escrito y revisado por Noemi Bartolomé Psicóloga| Graduada en psicología. Experta en terapia de pareja, dependencia emocional y autoestima. Trauma (EMDR).  








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