Relaciones familiares
Las relaciones familiares son de vital importancia ya que son nuestras primeros lazos afectivos como individuos en la vida y por tanto es desde donde conocemos el mundo. En función de las relaciones familiares que tengamos aprendemos a vincularnos con los demás de un modo u otro en nuestra vida adulta, es decir, según como sean las relaciones familiares así comprenderemos e interpretaremos el mundo y nos relacionaremos con lo demás y con nosotros mismos.
Pero. ¿por qué algunas familias no hacen sentir bien a sus miembros y otras si? La clave está en las creencias erróneas o mitos sobre las relaciones familiares. Y es que dichas ideas o creencias favorecen tóxicas en dichas relaciones.
Si desea saber el origen de heridas, trauma familiares y dinámicas tóxicas en las relaciones dentro del núcleo familiar sigue leyendo el artículo que hoy hemos preparado.
Relaciones familiares: Necesidades y heridas
La familia satisface las necesidades físicas desde nuestro nacimiento (alimentación, higiene, seguridad...). Pero tanto el bebé como el niño además tienen necesidades emocionales y psicológicas que no siempre se ven cubiertas dando lugar a problemas de autoestima o gestión emocional. Pudiendo estas carencias dar lugar a profundas heridas emocionales en el sujeto.
Aceptación en las relaciones familiares y autoestima
Sentirse querido y valorado por nuestra familia seamos como seamos, es imprescindible para sentirse aceptado incondicionalmente.
Igual de importante que el amor incondicional es la ausencia de una crítica constante en el núcleo familiar. Todo ello dará lugar a una sólida autoestima en el individuo lo cual se reflejara en que no necesitará una constante búsqueda de validación en el exterior.
Seguridad y apego emocional
Si no vivimos en un espacio seguro y estable es difícil desarrollar en nuestro interior la confianza en nosotros mismos o en el mundo. Por ello es tan importante que en las relaciones familiares desde nuestro nacimiento el niño o bebé sienta que sus necesidades psicológicas y emocionales se van a ver atendidas. La carencia de ello dará lugar a problemas de apego en la vida adulta, así como a la aparición de traumas infantiles.
Validación emocional en las relaciones familiares
Es primordial que se validen las emociones dentro del núcleo familiar. Una familia que ignora, reprime y/o no valida las emociones de sus integrantes, es una familia donde existe maltrato psicológico infantil. Además esto conlleva dificultades para gestionar los sentimientos en la vida adulta, así como la aparición de heridas emocionales.
Para ser un individuo adulto sano se necesita que desde la infancia se validen y reconozcan las emociones. Que nuestros pensamientos y emociones sean acogidos por nuestra familia como importantes generan un desarrollo e impacto positivo sobre nuestra autoestima y autoconcepto.
Mitos y falsas creencias sobre las relaciones familiares
Hemos citado que existen creencias erróneas que constituyen mitos donde se asientas dinámicas tóxicas en la familia, pasemos a verlas:
-”La familia está por encima de todo siempre”
Ciertamente la familia es un pilar fundamental en nuestra vida que debemos cuidar y mantener en nuestra vida, pero no puede estar por encima de todo y a costa de nuestra salud o bienestar físico o psicológico.
-”Los padres siempre tienen la razón”
Los padres actúan de la mejor manera posible, dentro de lo que pueden y saben. Pero no eso no quiere decir que no podamos cuestionar, analizar y romper dinámicas familiares que afectan a algún o algunos de los miembros de la familia. Romper las dinámicas o cambiarlas no es un acto de egoísmo sino un acto de reflexión y cuidado de salud mental.
-" Romper el vínculo con un familiar significa que has fallado”
Si es necesario poner distancia para proteger nuestro bienestar emocional y salud psicológica con un familiar a veces hay que hacerlo.
Cuando
uno no se siente bien en su familia: Estrategias
Las relaciones y vínculos familiares suelen ser un lugar y espacio de apoyo y de seguridad. Pero muchas veces el individuo se siente mal en el entorno familiar, aunque esto es difícil de tomar consciencia y de llegar a la aceptación.
Si es tu caso y dudas si puede existir toxicidad en tu familia, te recomendamos ciertas estrategias:
-Dedícate tiempo para analizar tus sentimientos. Si existe tales sentimientos no te sientas culpable por ello, dale su especio, no te critiques
-Valida tus sentimientos. No menosprecies o intentes ignorar este malestar, intenta aceptar estas emociones. La aceptación es el primer paso para cambiarlo.
-Límites. Evalúa que situaciones, actitudes o comentarios te molestan o duele y expresa de forma clara y educada a tu familia que nuevos límites consideras imprescindible para proteger tus necesidades.
-Expectativas realistas. Debemos ser conscientes que no siempre es posible cambiar ciertas dinámicas, conductas o comportamientos. Seamos realistas e intentemos no frustrarnos. Hay acciones que no dependen de nosotros.
-Busca espacios donde te sientas seguro emocionalmente. Lugares y personas donde sepas que puedes encontrar comprensión, como amigos o el apoyo de un especialista.
Por último añadir que si tus necesidades emocionales no se ven atendidas en tu entorno familiar y lejos de ser un lugar seguro o si la familia es una fuente de dolor, ansiedad o malestar, la terapia es una opción para sanar las heridas, luchar por nuestro bienestar emocional y romper dinámicas tóxicas que dañan nuestra salud mental.
Artículo escrito y revisado por Noemi Bartolomé Psicóloga| Graduada en psicología. Experta en terapia de pareja, dependencia emocional y autoestima. Trauma (EMDR).

Comentarios
Publicar un comentario