Fatiga mental: Qué es y cómo tratarla
Algunas veces nos sentimos agotados cognitivamente o emocionalmente y no sabemos qué nos pasa. Incluso muchas veces estamos como más irritables o sin motivación y no sabemos por qué estamos así.
Comprender las causas, los síntomas de la fatiga mental es fundamental para prevenirla y así poder cuidar nuestro bienestar psicológico y emocional.
¿Qué es la fatiga mental?
Podemos decir que la fatiga mental es un agotamiento emocional y cognitivo que se produce tras un esfuerzo mental prolongado en el tiempo. Como puestos laborales de mucha responsabilidad donde hay una gran toma de decisiones diariamente, trabajar bajo mucha presión o vivir momentos personales con una alta carga emocional.
La fatiga mental produce gran dificultad para concentrarse, lentitud a la hora de pensar, decidir o
tomar decisiones. Y a nivel emocional va unido a irritabilidad o apatía al no encontrar motivación en nuestra vida.
Por tanto la fatiga mental no es el cansancio, necesidad de descansar o falta de energía ante las cosas. Realmente la fatiga mental es la incapacidad de nuestro cerebro de funcionar con normalidad, es decir, es una mente cuyas funciones ejecutivas están casi anuladas. Todo ello tiene un claro impacto en el ánimo, incluso se observan picos de ansiedad.
Síntomas de la fatiga mental
La fatiga mental tiene diferentes síntomas, a no toda las personas les afecta igual ya que en función del individuo se vive con una intensidad y otra.
Los diferentes síntomas de la fatiga mental son:
Inestabilidad emocional y cambios de humor
Disminución de la atención y memoria
Tensión muscular
Problemas de concentración
Mentalmente embotado
Sensación de pérdida de interés en actividades anteriormente placenteras
Cansancio incluso después de descansar
Irritabilidad
Dificultad en tomar decisiones
Cefaleas y dolor de cabeza
Pesadillas y dificultad para conciliar el sueño y/o descansar durante la noche
Fatiga mental en la mujer
En el caso de ser mujer la carga mental es superior, los estudios así lo demuestran. En investigaciones de 1000 personas se ha hallado que un 71% de la mujeres sufren fatiga mental frente a tan solo un 12% de los hombres.
Causas de la fatiga mental
Existen diferentes causas están relacionadas directamente con la fatiga mental, pasemos a verlas:
Estrés
Un ritmo muy acelerado en nuestro día a día, el perfeccionismo, querer cumplir expectativas externas muy altas...etcétera. Nos hace entrar en un estado de estrés y ansiedad que puede favorecer un agotamiento mental crónico.
Hiperactividad y excesos de estímulos
Un cerebro excesivamente estimulado o con exceso de actividad es un sistema cansado. Y es si no ponemos límites y estamos constantemente atendiendo estímulos auditivos, visuales, etc y estamos en modo multitarea no realizamos el autocuidado mental que todos merecemos.
Mala calidad del sueño
Descansar por la noche y tener calidad en el sueño es muy importante. El cerebro utiliza la noche para regenerarse y reorganizarse. Una mala higiene en el sueño aumenta la probabilidad de un cuerpo cansado y una mente agotada.
¿Cómo recuperarse del agotamiento mental?
Para recuperarse del agotamiento mental es importante reducir la fatiga mental:
1. Reconoce la fatiga mental
El primer paso es centrarnos en nuestras sensaciones corporales y en lugar de ignorar las señales. Reconoce lo que sientes y reconoce “ya no puedo más”, reconoce lo que sientes y validarlo es imprescindible para reconocer el bienestar psicológico.
2. Aprende a desconectar
Para nuestro cerebro es importante hacer pausas al día, salir del estado constante de alerta. Realizar pequeñas pausas de 5 a 10 minutos cada hora no solo nos hará ser mas productivos si que bajara nuestro nivel de estrés en caso de sufrir ya fatiga mental y nos ayudará a prevenirlo en caso de no padecerla.
3. Comienza a priorizar
Priorizar las tareas más urgentes o relevantes te hará posible llegar a lo más importante y sentir mayor paz interior y bienestar emocional.
4. Conecta emocionalmente contigo y con los demás
Realizar ejercicios de conexión con nosotros interiormente, como escribir diarios emocionales nos hará más fácil identificar como nos encontramos con nosotros mismos y podremos obrar en consecuencia.
5. Busca la coherencia con tus valores
Los valores son una brújula para nuestra vida, no son los objetivos que pretendemos alcanzar, pero si son la mejor guía para nuestro rumbo y acabar a la deriva si sabemos vivir en coherencia con ellos.
Reflexiona sobre tus valores y que conductas están alineados con ellos. Preguntarte si aquello que estás haciendo esta en coherencia con lo que te identificas te ayudara a disminuir carga mental, establecer prioridades y reenfocar tu camino y metas.
Por último añadir que puedes recuperar tu salud mental pero no va a ser un proceso rápido. Es necesario que le tienes que dedicarte tiempo y dedicación, conectando contigo, reflexionando sobre ti mismo, poniendo freno a cierto hábitos y rompiendo patrones. Y en caso de sentirte superado por la situación no dudes en consultar con especialistas.

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