Cómo dar malas noticias

 

Pareja hablando

Dar malas noticias es algo que nos resulta incómodo y a veces hasta doloroso cuando sabemos que a nuestro interlocutor vamos a generarle sensaciones desagradables tristeza, miedo, preocupación...Es un evento que consiste en comunicar una información indeseable o desfavorable capaz de generar un impacto con carácter negativo en su bienestar mental y salud psicológica.


Por eso hoy queremos dedicar nuestro artículo a saber como gestionar un momento tan difícil. Y es que para dar una mala noticia es importante saber como comunicar una información, pues si sabemos que lo comunicamos de la mejor manera posible esto nos liberará de una gran parte del malestar que significa hacer tal acción


¿Cómo dar una mala noticia?

Cuando vamos a comunicar una mala noticia nos anticipamos y asumimos la ansiedad que vamos a producir en el otro, por ello es clave saber gestionar nuestras propias emociones. Para ello lo primero de todo es integrar y aceptar el impacto que dicha noticia tiene sobre nosotros mismo, puesto que al comunicar la mala noticia nuestro estado emocional también influye.


También es importante recordar porqué es importante comunicar esta información. No debemos sobreproteger al otro frenando la comunicación, ya que el interlocutor tiene derecho a saber y poseer dichos datos. No olvides que no es conveniente ocultar o retrasar dicha información.

No existe una única manera de dejar una mala noticia, pero si hay cosas a tener en cuenta o que practicar para evitar el daño o sufrimiento ajeno y el de nosotros mismos.


En cuanto a cómo expresar dicha mala noticia es conveniente activar nuestra empatía y asertividad, de este modo la transmitiremos de la forma más adecuada dentro de lo posible.


Es interesante adecuar y adoptar la comunicación a la edad y características propias del interlocutor. Capacidad de gestión emocional, apoyo social o económico, capacidad de compresión, entre un largo etcétera...En función de las características transmitiremos de un modo y otro. De igual modo pensar previamente en cómo expresarnos, eligiendo las palabras es clave para tener la confianza en nosotros mismos y comunicarnos con tranquilidad y sosiego.


¿Cuándo comunicar malas noticias?

Igual de importante que cómo dar una mala noticia es cuando expresarla. Es una situación delicada para la persona que recibe dicha información, por ello es conveniente hacerlo en un momento tranquilo sin distracciones cuando no vayamos a ser interrumpidos.

Si vemos que dar la mala noticia toda de golpe es demasiado fuerte para el interlocutor, también es válido dosificar la información para reducir el impacto sobre dicho sujeto. Como hemos dicho anteriormente desde la empatía y compasión pero intentando ser precisos, claros sin enmascarar o dulcificar los datos. La sinceridad es imprescindible.


¿Quién es conveniente que de la mala noticia?

Es conveniente que la persona que de la información sea alguien de confianza, siempre es más cómodo y llevadero que la información la ofrezca alguien con buena relación que otro individuo que no tenga una relación tan cercana.


¿Dónde dar la mala noticia?

Un lugar privado, sin gente es lo más aconsejable para que el ambiente sea íntimo y el sujeto se sienta más relajado y tranquilo, reduciendo la ansiedad. Se recomiendan lugares conocidos y seguros.


Otros datos a tener en cuenta cuando demos una mala noticia

Por ultimo añadir que ofrecer un tiempo para que procese la información, así como ofrecer la oportunidad para que puedas expresar inquietudes, dudas o emociones será lo más respetuoso para poder comenzar a gestionar dicha mala noticia.


Malas noticias para un familiar

Para dar una mala noticia a un familiar es recomendable seguir los pasos comentados anteriormente, sobre cómo, donde, quién...etc

Al tratarse de un hermano, hijo, padre o madre siempre es aconsejable transmitirla dicha mala noticia por uno de los miembros de la familia en el propio hogar. Siempre desde la asertividad y empatía, gracias a las habilidades de comunicación podremos adaptar la información a nuestro interlocutor. Frases como "entiendo estés sorprendido o asustado/preocupado" pueden hacer sentir a nuestro familiar, como que está siendo acompañado y que entendemos sus sentimientos. Otras frases que pueden consolar o relajar a nuestro interlocutor son “no te preocupes, vamos a ayudarte en todo lo posible”, “vamos a buscar especialistas (médico, abogado, etc) para estar en buenas manos y todo salga lo mejor posible”.


Y desde luego es aconsejable evitar frases que invaliden las emociones de nuestro familiar, con frases tipo “no exageres”, “no es para tanto”, “no llores que me pones triste a mí”...etc



¿Cómo dar malas noticias a un niño?

A la hora de dar una mala noticia a un niño o a nuestro propio hijo, debemos adaptar el lenguaje y a edad y capacidad de compresión. Así como acompañarles a gestionar la emoción que pueda surgir.

Dependiendo de la información o gravedad de la misma es aconsejable dosificar la información en lugar de darla toda de golpe. También podemos apoyarnos en recursos visuales para hacer más fácil la comunicación.


Nunca es agradable dar una noticia a otra persona, solemos anticiparnos al dolor o malestar que la otra persona va a sentir, generando gran ansiedad en nosotros. Combinar estrategias cognitivas con corporales será muy útil para saber cómo hacerlo respetando nuestro bienestar emocional y cuidando la salud mental del otra.

Artículo escrito y revisado por Noemi Bartolomé Psicóloga| Graduada en psicología. Experta en terapia de pareja, dependencia emocional y autoestima. Trauma (EMDR).

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