Trauma transgeneracional: Origen y tipos
El trauma transgeneracional es aquel evento traumático que aunque no hemos vivido nosotros en primera persona, si sufrimos sus consecuencias ya que ha sido transmitido por nuestros padres o abuelos. Y cuando decimos que han sido transmitidos, nos referimos que asumimos patrones emocionales y comportamientos desde las enseñanzas, palabras o conductas de nuestros familiares.
Con nuestro artículo de hoy queremos explicar en que consiste y que factores hacen posible su transmisión para poder comprender en que el trauma transgeneracional.
¿Qué es el trauma transgeneracional?
Ahora que ya sabes un poco mas sobre el trauma transgeneracional, también denominado como trauma intergeneracional, pasemos a explicar en que consiste. El trauma transgeneracional es un complejo fenómeno estudiado en la psicología y que se ha visto que hace referencia a la asimilación de los efectos de experiencias dolorosas de una generación a la siguiente.
Causas y factores del origen del trauma transgeneracional
Existen diferentes causas que originan la transmisión del trauma transgeneracional, desde factores biológicos, de aprendizaje, entre otros:
-Factores genéticos: Debido a cambios químicos a nivel genético debido a los periodos de estrés al vivir eventos traumáticos, se producen unas modificaciones epigenéticas en los hijos o hijas de los supervivientes de dicho evento traumático. Esto es lo que ocurre en la descendencia de personas que han sobrevivido a genocidios o catástrofes naturales, cuyos hijos han tenido una esperanza de vida menor que en comparación a la población normal. Dichos descendientes sufrían mayor casos de cáncer, ictus, etc.
-Factores de aprendizajes psicológicos: Experiencias traumáticas que no han sabido superados por los padres, afectan a la hora de enfrentarse a situaciones o problemas futuros. Esto genera estilos de afrontamiento aprendidos o miedos adquiridos por los hijos.
-Vínculo afectivo: El hecho traumático afecta al modo en que se vinculan con el mundo y con los demás. Estilo que se transmite a las generaciones venideras.
Tipos de trauma transgeneracional
Para entender en que consiste el trauma transgeneracional podemos dar varios ejemplos :
Trauma de guerra o genocidio
Traumas como guerras, persecuciones o genocidios dejan terribles huellas en las personas que sobreviven a dichos eventos y muchas veces las marcas llegan a sus hijos incluso nietos. Ansiedad, problemas para relacionarse...son algunas de las consecuencias que sufren los descendientes de las personas que vivieron el Holocausto.
Violencia doméstica familiar
Otro evento traumático que puede dar lugar a un trauma transgeneracional son las personas que vivieron violencia de familia en la infancia. Sensación de inseguridad, inestabilidad, problemas para manejar las emociones o conducta controladora son algunas de las conductas que interiorizan los hijos de las personas que sufrieron el trauma originario.
Trauma por razones raciales o étnicos
Por motivos de raza o xenofobia, personas de minorías sociales o indígenas que han sido víctimas de este tipos de trauma sufren estrés crónico, baja autoestima entre otros síntomas es otro ejemplo de trauma transgeneracional.
Factores
que potencian la transmisión del trauma intergeneracional
Violencia en las relaciones
Cuando se crean dinámicas de abuso emocional o físico que se repiten perpetuándose de generación a generación es un factor que favorece la transmisión. De igual modo que ocurre con la ausencia de cuidados o crear situaciones de desigualdad entre los miembros de la familia.
Estrés acumulado
Que nuestra familia soporte o perpetúe dinámicas de precariedad, ansiedad o estrés crónico es otro potenciador o amplificador del trauma transgeneracional.
Silencio familiar
El silencio familiar hace referencia a no hablar, negar o minimizar las heridas y consecuencias del trauma, lo cual deja abiertas las heridas para las siguientes generaciones. Y es que los trauma que no han sido resueltos afectan a nuestro mundo emocional y por tanto a nuestros patrones o vínculos familiares.
Muchas veces cargamos con heridas que no son nuestras sino que provienen de nuestras historias familiares. Reconocer este fenómeno es el primer paso para la liberación personal. Contar con el acompañamiento profesional nos ayudará a romper dinámicas tóxicas o dañinas para construir relaciones más sanas. En terapia examinaremos los traumas no tratados, las heridas emocionales y las creencias falsas para desarticularlas y evitar que sean heredados por nuestros descendientes.
Artículo escrito y revisado por Noemi Bartolomé Psicóloga| Graduada en psicología. Experta en terapia de pareja, dependencia emocional y autoestima. Trauma (EMDR).

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